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FEBRERO 11, 2019 POR: Columnista Invitado EDICIÓN No. 24

Belleza errónea

FOTO: Internet

POR: Sebastián Martínez

Los avances de la cirugía estética y otros métodos para embellecer el cuerpo, cubren la necesidad individual de adaptación a los modelos imperantes de belleza.

La belleza es una percepción abstracta, ligada a cánones y modelos impuestos socialmente, no es de ahora, sino desde antes de cristo, los griegos sentían un enorme desprecio por los gordos y deformes, condenados al desprecio (como ahora) a ser excluidos socialmente, si bien estas prácticas hoy en día son cuestionables, no quita que no se esgriman, el gordo o la gorda generalmente no cuentan entre los amigos selectos.

Hoy, sobre todo desde la industria publicitaria, los medios de comunicación, llámese televisión, cine, etc. Se impone un modelo de belleza que responde más a los intereses comerciales, que a la satisfacción personal. Cuerpos delgados, depilados, musculosos, altos, cuasi deportistas profesionales, tetas firmes, culos paraditos, etc., etc., etc., hacen de los gimnasios, las cirugías estéticas, todo producto de belleza a mano, dietas de todo tipo y otros, un auge en crecimiento.

El objeto, solo necesita del futuro, un iPhone 8 necesita de un iPhone 9, la última moda, un auto de gama alta, un cuerpo acorde.

Desde la mañana temprana, cuando elegimos una prenda de vestir para ir al trabajo o reunión social, o cualquier actividad, seleccionamos con cuidado estas; colores, combinación, nos miramos eternamente al espejo para reafirmar nuestra belleza. 

¿Cuál es el sentido de estos rituales?, desde la vestimenta hasta una cirugía que nos levante las tetas y/o el culo, simple, ser aceptados, pertenecer. Desde fines de los 80`s, donde, nuestra carta de presentación es el objeto, y no el conocimiento, antes el conocimiento nos construía, ser profesionales, maestros, saber con excelencia un oficio, era nuestra carta de presentación, el conocimiento requiere un proceso de aprendizaje desde atrás, de referencias históricas, en cambio el objeto, solo necesita del futuro, un iPhone 8 necesita de un iPhone 9, la última moda, un auto de gama alta, un cuerpo acorde. Y nosotros mismos transfórmanos, nuestro cuerpo en un objeto.

La necesidad de pertenecer, de ser aceptados, alabados, admirados por nuestro cuerpo en primer lugar, por lo que poseemos en segundo, transforma al individuo en un objeto maltratado, la anorexia, la bulimia, las complicaciones por cirugías mal realizadas, el fanatismo a distintas clases de dietas, son causas y enfermedades evitables, productos de intentar obsesivamente el alcanzar esa imagen idealizada.

Constantemente nos despersonalizamos, dejamos de ser nosotros, para ser un modelo, el miedo al rechazo, a no gustar, a seguir brutalmente un modelo de mujer u hombre exitoso nos lleva a la locura, ya no se trata de ser nosotros, sino de ser aquel, y buscamos en el otro un igual modelo, y así se retroalimenta este fanatismo. El valor de la autoestima, ya no depende de nosotros sino de la mirada social, y genera esos constantes cambios y esfuerzos por complacer esa mirada.

Aceptarse como somos, rellenitos, delgados feos o lindos, es una de las mayores problemáticas sociales, poder hacer ese trabajo individualmente no solo eleva nuestra autoestima, sino que nos hace mejores personas.

REVISTA EROTIK


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